Trabajo de educación en entorno urbano.

En los hogares de España viven más de 20 millones de mascotas, de las cuales más de un 30% son perros, siendo éste el animal de compañía predilecto por los españoles.

El perro es el animal que más se ha extendido en la Tierra en comparación con otros animales reconocidos durante la misma época en la que se descubrió.

Por otro lado, las más de 400 razas de perro reconocidas por el momento es una gran demostración de que la sociedad tiene cierta preferencia por estos compañeros tan fieles y especiales.

No hay duda que nosotros, los humanos, somos para el perro una gran atracción y tienen cierta preferencia por convivir en nuestras casas. Esta característica los convierte en seres muy afines a nosotros y con los que queremos compartir gran parte de nuestras experiencias.

Muchas dificultades en nuestra convivencia con ellos surgen en entornos urbanos.

El perro tiene una gran capacidad de adaptación que hace que se facilite nuestro día a día con él. Sin embargo, un entorno como el que podemos encontrar en los grandes pueblos o ciudades puede crear en él un sobre-estrés que provoque comportamientos inadecuados que merman nuestra relación.

Debemos tener en cuenta que, debido a la cronología de las vacunas obligatorias que debemos poner a todos los cachorros, éstos no empiezan a salir a la calle hasta los 3 meses, y algunos, incluso hasta los 4 ó 5 meses de vida. Y cuando, por fin, pueden salir a pasear con nosotros, pretendemos que su actitud no se vea influida por el nuevo entorno lleno de estímulos y de descontrol.

Cualquier individuo tiene preferencia por vivir bajo un mínimo de control en su vida. No obstante, los perros no tienen ese privilegio.

Un perro no puede predecir, por ejemplo, que mañana hemos decidido irnos con él todo el día a la montaña de excursión, o que queremos visitar a alguien en algún lugar donde él no puede acompañarnos (un hospital, por ejemplo). Tampoco puede saber si hoy llegaremos cansados del trabajo y, por lo tanto, no podemos salir tanto rato con él como ayer o si, por el contrario, hoy hemos tenido un día increíble y decidimos pasar un magnífico rato juntos.

¿Os imagináis vivir así? Sin saber qué ocurrirá hoy durante todo el día. La verdad es que éste es uno de los motivos por los que en Kanstak Educación Canina estamos enamorados de ellos. Viven con esta incertidumbre y, aun así, nos prefieren siempre.

Imaginemos a un individuo que nunca ha salido de su casa y, cuando sale a la calle, le ponemos por primera vez unos zapatos por lo que ya no podrá seguir andando descalzo como hacía en casa y cogido de nuestra mano para evitar cualquier accidente cuando en casa siempre ha corrido libre sin necesidad de estar siempre a nuestro lado.

No pretendemos igualar dos especies tan diferentes como los humanos y los perros. Solamente pretendemos generar una empatía hacia ellos utilizando una psicología aplicada a nosotros.

Aclarado esto, ¿sería justo pedirle a este individuo que tuviera un comportamiento perfecto en esta situación?

Creemos que, en este aspecto, igual de injusto sería pedírselo a nuestro compañero de 4 patas ya que él, antes de salir a la calle, no está acostumbrado a pasear con correa (a veces ni al collar) y no conoce todos los estímulos que se va a encontrar en un entorno urbano.

Por lo tanto, tomar conciencia que todos los cambios influyen en ellos será una premisa importante a tener en cuenta.

Para ir adelantando trabajo podremos ponerle el material que utilizaremos para pasear en casa para que se vaya acostumbrando desde el principio a él.

La educación de cualquier ser debe empezar siempre en entornos relajados para ir, poco a poco, dificultando el trabajo añadiendo estímulos para que se puedan ir gestionando poco a poco.

En nuestra actividad Kanstak Walk, que consiste en sesiones en grupo en entorno urbano, tenemos en cuenta cada una de las dificultades de cada perro y trabajamos la educación de todos en un entorno que sabemos, por experiencia, que dificulta el paseo.

Trabajamos la educación de todos nuestros alumnos para que sean un ejemplo a seguir y demuestren, gracias a su tesón, que perros educados pueden adaptarse a cualquier entorno de forma cívica y con todo el respeto hacia todo aquello que le rodea.

Apúntate a Kanstak Walk y empieza a pertenecer, junto a tu compañero, a un grupo de perros reconocidos por su saber estar y su educación.

Esta actividad es gratuita para todos los miembros del Club Kanstak.

Si aún no eres miembro de nuestro club, ¡te invitamos a la primera sesión! No lo dudes y rellena nuestro formulario de contacto para recibir toda la información.

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