La llegada de un nuevo miembro de cuatro patas a la familia es un momento lleno de ilusión, pero también puede generar muchas dudas. ¿Qué necesita durante las primeras horas? ¿Dónde debe dormir? ¿Cómo actuar si llora o hace pis dentro de casa? Preparar el primer día del cachorro en casa es fundamental para ayudarle a sentirse seguro y empezar a construir una relación basada en la confianza.
Para tu cachorro, todo será nuevo: los olores, los sonidos, las personas y el espacio en el que va a vivir. Es posible que esté emocionado, que quiera explorar cada rincón o que, por el contrario, se muestre tímido y necesite tiempo para adaptarse. Todas estas reacciones pueden ser normales ante un cambio tan importante.
La clave está en preparar un entorno seguro, mantener la calma y respetar su ritmo. No necesitas enseñarle todas las normas el primer día ni conseguir que se adapte de inmediato. Lo más importante es que empiece a asociar su nuevo hogar con experiencias positivas.
¿Cómo preparar la casa antes de la llegada del cachorro?

Antes de recoger a tu cachorro, dedica un tiempo a organizar la casa. Una buena preparación te permitirá prestarle atención desde el primer momento y reducir los riesgos mientras descubre su nuevo entorno.
1. Prepara un espacio tranquilo para descansar
Elige una zona de la casa donde pueda dormir y relajarse sin demasiado ruido ni movimiento. Puedes colocar una cama cómoda o una manta en un rincón protegido, lejos de las corrientes de aire y del paso constante de personas.
También puedes preparar un parque para cachorros o utilizar barreras de seguridad para delimitar una zona donde pueda estar acompañado y explorar sin acceder a lugares peligrosos.
Este espacio debe convertirse en su refugio, no en un lugar de castigo. Cuando se retire a descansar, evita molestarlo constantemente, despertarlo para jugar o permitir que los niños lo saquen de su cama.
Si tienes la posibilidad, pide a la persona que lo ha cuidado hasta ahora una manta con olores familiares. Puede ayudarle a reconocer algo conocido en medio de tantos cambios.
2. Retira los objetos peligrosos
Los cachorros exploran el mundo con el hocico y la boca. Por eso, antes de su llegada, revisa las habitaciones a las que tendrá acceso y guarda todo aquello que pueda resultar peligroso. Presta especial atención a:
- Cables eléctricos, cargadores y pequeños objetos que pueda tragarse.
- Productos de limpieza, medicamentos y sustancias tóxicas.
- Plantas que puedan resultar peligrosas para los perros.
- Alimentos tóxicos para ellos, como chocolate, uvas, pasas o productos con xilitol.
- Cubos de basura, bolsas, zapatos y otros objetos que pueda morder.
- Escaleras, balcones, puertas y ventanas por las que pueda escaparse o sufrir una caída.
No basta con retirar los peligros una sola vez. Durante las primeras semanas, tendrás que supervisar sus exploraciones y adaptar el entorno a medida que descubras sus hábitos.
3. Ten preparados sus accesorios básicos
No hace falta comprar todos los accesorios del mercado. Para empezar, necesitarás algunos elementos esenciales:
- Comedero y bebedero con agua limpia y fresca siempre disponible.
- El alimento completo que esté tomando hasta ese momento.
- Una cama o manta cómoda.
- Juguetes adecuados para cachorros y mordedores seguros.
- Un arnés apropiado y una correa para acostumbrarlo progresivamente.
- Productos de limpieza adecuados para los accidentes.
- Transportín o sistema de sujeción homologado para viajar de forma segura.
También es recomendable tener a mano su cartilla sanitaria, la información sobre vacunas y desparasitaciones y los datos de la persona o entidad de procedencia. Consulta con tu veterinario cuándo debe realizar su primera revisión y cómo organizar su calendario sanitario.
Puedes ampliar la preparación con las recomendaciones de Dogs Trust para ayudar a un cachorro a adaptarse a su nuevo hogar.
Primer día del cachorro en casa: qué hacer paso a paso
Una vez preparado el entorno, llega el momento de recibirlo. Aunque tengas muchas ganas de jugar con él y enseñarle toda la casa, procura que las primeras horas sean tranquilas y predecibles.
1. Facilita un viaje seguro hasta casa
El primer contacto con su nuevo hogar comienza durante el desplazamiento. Utiliza un transportín adecuado o un sistema de sujeción diseñado para viajar con perros y evita llevarlo suelto en el coche.
Si el trayecto es largo, planifica las pausas necesarias y sigue las recomendaciones veterinarias para mantenerlo cómodo y seguro. Como todavía puede no haber completado su vacunación, evita que entre en contacto con zonas muy transitadas por perros desconocidos o potencialmente contaminadas.
Cuando llegues, no aproveches el viaje para hacer visitas o pasar por varios lugares. Lo mejor es dirigirte a casa y darle la oportunidad de descansar.
2. Deja que explore poco a poco
Al llegar, ofrécele la oportunidad de hacer sus necesidades en el lugar que hayas preparado para ello, siempre que sea seguro según su edad y situación sanitaria. Después, acompáñalo al espacio que has organizado para él.
Permite que olfatee, observe y descubra su entorno sin obligarlo a acercarse a cada objeto ni llevarlo de una habitación a otra. Puedes empezar por una zona pequeña y ampliar el espacio accesible progresivamente.
Algunos cachorros recorrerán la habitación enseguida; otros preferirán quedarse cerca de su persona de referencia. No hay una única reacción correcta. Respeta sus señales y deja que se acerque cuando se sienta preparado.
3. Evita las visitas y el exceso de estímulos
Es comprensible que familiares y amigos quieran conocer al nuevo cachorro, pero organizar una reunión el primer día puede resultar abrumador.
Demasiadas personas intentando tocarlo, cogerlo o llamarlo pueden dificultar su adaptación. Durante las primeras horas, prioriza la convivencia con las personas que van a cuidarlo habitualmente.
Más adelante podrás presentarle a otras personas de forma gradual y positiva, dejando que sea él quien se acerque y ofreciéndole la posibilidad de alejarse cuando lo necesite.
La socialización temprana es importante, pero no consiste en exponerlo a todo de golpe. La American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB) ofrece recomendaciones profesionales sobre socialización y educación temprana, con especial atención a las experiencias positivas y a la prevención del miedo.
4. Mantén su alimentación habitual
Durante el primer día, intenta mantener el alimento, los horarios y las cantidades que seguía anteriormente, salvo que el veterinario te haya indicado otra cosa. Un cambio de hogar ya supone una adaptación importante, por lo que no es el mejor momento para introducir cambios alimentarios innecesarios.
Pregunta por sus rutinas previas para saber cuándo suele comer y qué cantidad necesita. Si quieres cambiar de alimento, consulta cómo hacerlo de forma gradual y adecuada a sus necesidades.
Deja siempre agua fresca a su disposición y no lo fuerces a comer si está algo desconcertado. Si rechaza la comida de forma persistente, presenta vómitos, diarrea, decaimiento u otros síntomas preocupantes, consulta con un veterinario.
5. Empieza a enseñarle dónde hacer sus necesidades
No esperes a que pasen varios días para comenzar con esta rutina. Desde el principio puedes acompañarlo al lugar elegido para hacer pis y caca, especialmente después de dormir, comer, beber o jugar.
Cuando haga sus necesidades donde corresponde, felicítalo con tranquilidad y premíalo inmediatamente si eso le ayuda a entender qué comportamiento quiere reforzar.
Es probable que se produzcan accidentes dentro de casa. Los cachorros todavía están aprendiendo a controlar sus necesidades y a reconocer las rutinas del nuevo hogar. No lo regañes ni le acerques el hocico al pis: puede asustarse sin comprender qué esperas de él.
Limpia la zona y dale nuevas oportunidades para acertar. Si quieres profundizar en este tema, puedes leer nuestro artículo sobre por qué mi perro se hace pis en casa.
¿Dónde debe dormir el cachorro la primera noche?

La primera noche puede ser uno de los momentos más delicados. Hasta ahora, probablemente dormía cerca de su madre y sus hermanos o en un entorno que conocía. De repente, se encuentra en un lugar distinto, con nuevos olores y sin sus referencias habituales.
Por eso, es posible que llore, gima o reclame compañía cuando llegue la hora de dormir. No significa que esté intentando salirse con la suya: puede sentirse inseguro y necesitar ayuda para relajarse. Para facilitar el descanso:
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- Coloca su cama en un lugar tranquilo y accesible, donde puedas atenderlo si lo necesita.
- Mantén una rutina sencilla antes de dormir, con una última oportunidad para hacer sus necesidades y relajándose con un buen masaje.
- Evita los juegos intensos y la excitación justo antes de acostarlo.
- Si utilizas un transportín, acostúmbralo de forma gradual y positiva. No lo fuerces a entrar ni lo utilices como castigo.
- Si llora, comprueba si necesita hacer pis, si tiene frío, si está incómodo o si necesita sentirse acompañado.
Puedes dormir cerca de él durante las primeras noches si eso facilita la adaptación. Más adelante, si quieres que descanse en otra ubicación, podrás acostumbrarlo de forma gradual.
No es necesario dejarlo llorar durante largos periodos para que aprenda a dormir solo. La autonomía se construye progresivamente, ayudándolo a sentirse seguro y practicando separaciones adecuadas a su edad.
¿Cuándo consultar con un veterinario o un profesional de educación canina?

Una cierta inquietud, la necesidad de descansar o los pequeños accidentes pueden formar parte de la adaptación inicial. Sin embargo, no conviene atribuir cualquier cambio al estrés de la llegada.
Si el cachorro presenta vómitos repetidos, diarrea intensa o con sangre, dificultad para respirar, debilidad marcada, dolor, rechazo persistente del alimento o cualquier síntoma que te preocupe, contacta con un veterinario. En cachorros muy jóvenes, algunos problemas pueden evolucionar rápidamente, así que es mejor no esperar si hay señales de alarma.
También puedes pedir orientación profesional si muestra miedo intenso, no consigue relajarse o necesitas ayuda para organizar las rutinas y la educación desde el principio. En Kanstak puedes consultar nuestros servicios de adiestramiento en positivo para aprender a acompañarlo de forma respetuosa y adaptada a sus necesidades.
Si prefieres aprender a tu ritmo y adquirir herramientas para educar a tu cachorro desde sus primeros días en casa, también puedes descubrir nuestros cursos online de educación canina. Te ayudarán a comprender mejor su comportamiento y a construir una convivencia basada en la confianza, la paciencia y el refuerzo positivo.
Preguntas frecuentes sobre el primer día del cachorro en casa

¿Qué es lo primero que debo hacer cuando llega un cachorro a casa?
Lo primero es ofrecerle una oportunidad para hacer sus necesidades en un lugar seguro y después acompañarlo a una zona tranquila de la casa. Deja que explore a su ritmo, enséñale dónde están su cama y el agua y evita sobrecargarlo con visitas o estímulos.
¿Es normal que el cachorro llore la primera noche?
Sí, puede llorar porque echa de menos su entorno anterior, necesita hacer sus necesidades o todavía no se siente seguro. Comprueba que está cómodo y atiende sus necesidades sin castigarlo por expresarse. La adaptación al descanso debe ser gradual.
¿Debo dejar que el cachorro recorra toda la casa el primer día?
No es necesario. Es preferible comenzar por una zona segura y ampliar el espacio poco a poco, siempre con supervisión. Así evitarás accidentes y le resultará más sencillo familiarizarse con su nuevo hogar.
¿Puedo sacar a pasear al cachorro el primer día?
Depende de su edad, su estado de salud, su vacunación y los riesgos sanitarios de la zona. Consulta con tu veterinario cómo ofrecerle experiencias en el exterior de forma segura. Mientras tanto, puedes favorecer una socialización adecuada mediante estímulos controlados y positivos, sin exponerlo a lugares potencialmente contaminados.

CEO y fundadora de Kanstak Educación Canina
Sonia Villalba Tudela es fundadora y directora de Kanstak Educación Canina y creadora de la Metodología Kanstak®, un enfoque centrado en la relación entre humanos y perros. También es fundadora y presidenta de la Asociación Internacional para el Bienestar Humano y Canino y del Club Canicross Kanstak Sport. Con reconocimiento internacional, es miembro de organizaciones profesionales del sector y fue la primera juez en España del programa “El buen ciudadano canino”. Su trayectoria combina formación, investigación y divulgación, impartiendo cursos, seminarios y conferencias sobre educación canina, liderazgo y bienestar humano y canino.

